Parque Arqueológico Hojas-Jaboncillo

Hojas-Jaboncillo es el mayor proyecto patrimonial arqueológico implementado por el Estado ecuatoriano en toda su historia, resultado de la política del Gobierno de la Revolución Ciudadana que busca incrementar el registro de nuestro patrimonio, sociabilizarlo, generar nuevos conocimientos para fortalecer la conciencia e identidad nacional y extraer información útil para otras ciencias. Este proyecto se inició a partir de una decisión política del Presidente de la República, Ec. Rafael Correa Delgado, dirigida a preservar e interpretar las evidencias culturales legadas por el pueblo manteño.

El proyecto arqueológico cerro Hojas-Jaboncillo es ejecutado desde el año 2010 por el Centro Cívico Ciudad Alfaro respondiendo a la encomienda del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural. El objeto patrimonial tiene aproximadamente 3.500 hectáreas ubicadas en los cerros Hojas, Jaboncillo, La Negrita, Guayabal y Bravo, elevaciones articuladas que se encuentran entre los cantones Montecristi y Portoviejo de la provincia de Manabí, Ecuador. El área definida en un polígono fue declarada Patrimonio Nacional el 2 de junio de 2009.

El Parque Arqueológico Hojas-Jaboncillo es una de las claves de nuestro proceso histórico y de lo que somos hoy, por lo tanto su propósito es múltiple: producir el conocimiento científico sobre nuestro pasado; conservar los bienes culturales históricos y patrimoniales, e innovar el enfoque y gestión del patrimonio arqueológico. Las investigaciones se efectúan en el sector El Camino del Puma, un área de aproximadamente 53 hectáreas ubicadas en la ladera Este del cerro Jaboncillo.

Hojas-Jaboncillo ha representado un gran desafío al investigar un “objeto” de escala, compuesto por cientos de estructuras monumentales enclavadas en un sistema complejo integrado por cerros agrestes remodelados en su momento por la sociedad manteña, para construir una especie de ciudad de montaña equipada para el ejercicio de un gobierno, la producción de vida, cultura y sociedad. Por ello las investigaciones se iniciaron con dos acciones concretas: el registro y georreferenciación de más de 600 estructuras (pozos, bases de edificios, caminería y sistemas hidráulicos) y, al mismo tiempo, la adaptación de un sistema informático denominado Sistema de Información Geográfico (GIS) al proceso de investigación, de tal forma que el gran objeto de 3.500 hectáreas pueda ser visualizado en mapas complejos donde se acopia la información progresivamente extraída.

El proyecto tiene los siguientes componentes: el componente de investigación que contempla actividades de prospección, excavación y laboratorio; el componente de difusión, revalorización y puesta en valor; y el componente de salvaguarda. En los alrededores del área patrimonial se asientan las comunidades históricas de Picoazá, Pepa de Huso, La Sequita, Las Palmas, Cerro Copetón y Guayabal.